Cuando los brotes aparecen retorcidos y hay pequeños insectos agrupados en el envés de las hojas, identificar el pulgón correctamente ayuda a actuar sin perder tiempo. En esta guía visual reúno los tipos más habituales en jardines y huertos de España, sus rasgos visibles, los daños que provocan y las medidas que mejor funcionan según la intensidad del ataque.
Una identificación rápida evita tratamientos innecesarios
- El color no basta para distinguir una especie de pulgón.
- Los ejemplares suelen medir entre 1 y 3 milímetros y se concentran en brotes tiernos.
- Las hojas deformadas, la melaza y la negrilla son señales frecuentes.
- El agua a presión, la vigilancia y el control biológico funcionan mejor cuando se actúa pronto.
- Los insecticidas deben utilizarse solo si son necesarios y siguiendo la etiqueta del producto.

Qué tipos de pulgones aparecen en las fotos del jardín
Los pulgones pertenecen a la familia Aphididae y suelen vivir agrupados en tallos, hojas jóvenes y botones florales. A simple vista pueden parecer iguales, pero cambian de color, tamaño y planta hospedadora. En mi experiencia, la planta atacada y la forma del daño ofrecen más pistas que el color.
| Tipo frecuente | Aspecto habitual | Plantas donde suele aparecer | Rasgo útil para reconocerlo |
|---|---|---|---|
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Pulgón verde del melocotonero Myzus persicae |
Verde, amarillento o rosado | Melocotonero, pimiento, tomate y ornamentales | Colonias pequeñas en brotes y envés de las hojas |
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Pulgón negro de las habas Aphis fabae |
Negro o verde muy oscuro | Habas, judías, remolacha y plantas ornamentales | Grupos densos en tallos tiernos y pecíolos |
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Pulgón del algodón o del melón Aphis gossypii |
Verde, amarillo o casi negro | Pepino, calabacín, melón, cítricos y hibisco | Deforma los brotes y puede transmitir virus |
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Pulgón del rosal Macrosiphum rosae |
Verde, a veces rojizo | Rosales y otras plantas de la familia Rosaceae | Cuerpo relativamente alargado en los brotes florales |
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Pulgón de la patata Macrosiphum euphorbiae |
Verde, rosado o amarillento | Patata, tomate, berenjena y plantas ornamentales | Tamaño mayor que el de otras especies comunes |
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Pulgón lanígero del manzano Eriosoma lanigerum |
Cubierto de filamentos blancos | Manzano y algunos frutales | Aspecto algodonoso en ramas, heridas y raíces |
Esta tabla sirve como orientación, no como diagnóstico definitivo. Hay especies con colores muy variables y formas aladas que pueden parecer distintas a los ejemplares sin alas. Por eso, para una identificación precisa conviene observar también los cornículos, dos pequeñas estructuras posteriores del abdomen, con una lupa de al menos 10 aumentos.
Cómo distinguirlos de otras plagas parecidas
El pulgón tiene un cuerpo blando, forma ovalada y patas largas, y suele moverse despacio. Algunos individuos desarrollan alas cuando la colonia está saturada o la planta pierde calidad, un cambio que facilita la dispersión hacia otros ejemplares del jardín.
Pulgones, mosca blanca y cochinilla
La mosca blanca sale volando al tocar la planta, mientras que los pulgones suelen quedarse pegados al brote. La cochinilla presenta placas, escudos o masas algodonosas más inmóviles. Si encuentro insectos verdes o negros acompañados de hojas pegajosas, pienso antes en pulgones que en cualquiera de esas dos plagas.
La pista de las hormigas
Las hormigas no son el pulgón, pero a menudo delatan su presencia. Protegen las colonias para alimentarse de la melaza, una sustancia azucarada que los pulgones excretan después de extraer savia. Esta relación puede mantener el foco activo durante semanas, así que controlar solo las hormigas no resuelve el problema de fondo.
Qué daños causan en las plantas
Los pulgones introducen su aparato bucal picador-chupador en los tejidos tiernos y extraen savia. El resultado suele verse en pocos días como hojas enrolladas, brotes deformados y crecimiento débil, especialmente en plantas jóvenes o recién trasplantadas.
- Las hojas pueden amarillear, arrugarse o quedar pegajosas.
- La melaza favorece la aparición de negrilla, un hongo superficial de color oscuro.
- Las colonias abundantes reducen el vigor y la producción de flores o frutos.
- Algunas especies pueden transmitir virus al pasar de una planta infectada a otra.
- Los daños suelen ser más rápidos en primavera y con temperaturas suaves.
Unos pocos ejemplares no siempre justifican aplicar insecticida. Yo valoro primero si la planta sigue creciendo, si hay enemigos naturales y si la colonia está aumentando. Muchas veces, el momento de intervenir importa más que encontrar el producto más potente.
Cómo actuar cuando aparecen pulgones
Empiezo por separar, si es posible, las plantas muy afectadas y revisar el envés de las hojas cercanas. Conviene comprobar los brotes cada 2 o 3 días, porque una colonia pequeña puede multiplicarse rápidamente durante los periodos cálidos.
Medidas sencillas para ataques leves
- Eliminar con los dedos o podar los brotes que estén completamente cubiertos.
- Aplicar un chorro de agua moderado, insistiendo en el envés sin romper la planta.
- Limpiar la melaza con agua para impedir que la negrilla cubra las hojas.
- Repetir la revisión durante una semana antes de dar el problema por resuelto.
El agua funciona especialmente bien en rosales, plantas ornamentales resistentes y arbustos. No conviene usar una presión excesiva en plántulas, flores delicadas o tallos recién formados, porque el remedio puede causar más daño que la plaga.
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Cuándo considerar un tratamiento
Si la colonia crece, la planta pierde brotes o aparecen síntomas repetidos en varias zonas, puede ser necesario recurrir a jabón insecticida, aceite hortícola u otro producto autorizado para ese uso. Hay que mojar bien los insectos, respetar la dosis de la etiqueta y evitar las horas de calor, la floración con abejas activas y las mezclas improvisadas.
Los tratamientos de contacto suelen requerir una cobertura completa y, en ocasiones, una segunda aplicación indicada por la etiqueta. Un error muy común es pulverizar solo la parte superior de la hoja. El envés y los brotes nuevos son las zonas decisivas.
Control biológico y errores que conviene evitar
Mariquitas, larvas de sírfidos, crisopas y pequeñas avispas parasitoides pueden reducir las colonias de forma natural. Los pulgones parasitados suelen adquirir un aspecto hinchado y oscuro, conocido como momia. Si aparecen estos auxiliares, pulverizar de inmediato puede eliminar precisamente la ayuda que necesitaba el jardín.
También recomiendo evitar tres errores frecuentes. El primero es tratar por el color sin observar la planta hospedadora. El segundo consiste en aplicar insecticida cada vez que se ve un ejemplar aislado. El tercero es abonar en exceso con nitrógeno, porque los tejidos muy tiernos pueden resultar más atractivos para los pulgones.
En un jardín doméstico, la mejor estrategia suele ser combinar inspección semanal, riego equilibrado, poda de focos y conservación de insectos beneficiosos. El control químico queda como recurso puntual para infestaciones que realmente amenazan la planta.
La imagen ayuda, pero el diagnóstico completo está en la planta
Las fotografías permiten comparar colores, tamaños y formas, aunque una imagen aislada puede inducir a error. Para acercarse a una identificación fiable, conviene fotografiar la colonia, el brote afectado, el envés de la hoja y cualquier presencia de hormigas o enemigos naturales.
Si los daños se extienden a muchas plantas, aparecen deformaciones graves o no está claro si se trata de pulgón, es más prudente consultar a un profesional de sanidad vegetal. Una identificación correcta evita tratamientos repetidos y ayuda a proteger el equilibrio del jardín, que a menudo es la diferencia entre controlar la plaga y mantenerla siempre presente.